En el año 2005 se implementa un proyecto de acompañamiento vivencial para pacientes internados en el Hospital Borda. Se busca un doble objetivo: por un lado facilitar su rehabilitación, guiándolos en el tránsito hacia la reinserción social, por el otro, la formación de profesionales de la salud en dicho acompañamiento, a través de la creación de redes entretejidas con alumnos pertenecientes a universidades de psicología. La propuesta fue aceptada por instituciones universitarias y por autoridades del hospital. Se acuerda realizar esta experiencia, en la cual se evaluaron permanentemente los resultados, realizando los ajustes y cambios pertinentes para su mejor funcionamiento.
Desde entonces el proyecto transitó con innumerables logros, tanto en la recuperación de los pacientes como en el aprendizaje y desempeño de los acompañantes vivenciales, hoy licenciados en psicología. Los resultados obtenidos superaron las expectativas iniciales. Poco a poco se fortaleció una modalidad de “Acompañamiento Vivencial”, centrado en la necesidad de cada consultante y su entorno familiar o social, construyendo fuertes vínculos, que guían el desarrollo de los recursos personales.
En el año 2013, surge la posibilidad de extender los servicios de salud mental a la población general, con la apertura de consultorios psicológicos, acondicionados acorde a las necesidades individuales y familiares.
