Se trabaja desde la corriente humanística y existencial, con la integración de sus diferentes enfoques. La psicología al servicio de la necesidad del otro en salud mental. Múltiples situaciones de vida conllevan malestar, sufrimiento, enfermedad, parálisis… tanto en lo individual como en lo familiar. El ser humano posee una tendencia intrínseca positiva, que puede guiarlo hacia un desarrollo más pleno, eligiendo un mejor camino.
La subjetividad de las vivencias y su necesario equilibrio dentro del medio en que estamos insertos es un aspecto clave en el bienestar personal.
En un vínculo de respeto, aceptación y escucha empática, podemos intentarlo. Empezamos compartiendo nuestro dolor, aumentando nuestro autoconocimiento y el de nuestro entorno. Se busca la valoración de los recursos personales, la resignificación del sufrimiento, con el fin de descubrir los propios sentidos de vida.